«Bastará una crisis política, económica o religiosa para que los derechos de las mujeres vuelvan a
ser cuestionados. Esos derechos nunca se dan por adquiridos».
Simone de Beauvoir.
El 8 de marzo no es una celebración festiva, sino una jornada de conmemoración, reflexión y lucha
por la igualdad de género y los derechos humanos de las mujeres.
Esto es importante no por ser aburridas, sino porque sistemáticamente el patriarcado y el capitalismo
hacen lo suyo para deslegitimar la lucha, mercantilizando derechos, mercantilizando las conquistas.
Por eso retomamos la frase de Simone de Beauvoir, porque la vigilia debe ser permanente pero no
solo por parte de los feminismos, no sólo por parte de las mujeres; cada sujeto tiene el deber de
hacerse la pregunta de hasta qué punto se está siendo funcional a las ideas del patriarcado (incluso
constituyéndose como víctima del mismo) y hasta qué punto le es posible desde su lugar tomar la
bandera de lucha y continuar en la vigilia y cuidado de lo obtenido que, claro está, cada día corre un
nuevo peligro.
Por eso hoy conmemoramos a aquellas y aquellos que en el origen trataron de dejarnos un mundo
mejor, un mundo con derechos y resaltamos la importancia de no darlos por sentado,
lamentablemente no los podemos naturalizar. Nosotras, sobre todo…










